Antigüedad del trabajador, indemnización despido

antigüedad del trabajador

La antigüedad del trabajador es esencial al objeto de realizar el cálculo de la indemnización por despido. Y respecto a ésta  es muy habitual que la antigüedad reconocida por la empresa no coincida con la antigüedad real que ostenta el trabajador.

Esto tiene una gran transcendencia respecto al despido por causas objetivas puesto que una indemnización de 20 días calculada sobre una antigüedad incorrecta no se considera error excusable. En consecuencia conllevaría la improcedencia del despido.

La antigüedad del trabajador según la jurisprudencia

Por tanto es necesario conocer la jurisprudencia respecto a la antigüedad del trabajador, sobre todo en los casos de sucesión de contratos temporales, en estos casos no basta con analizar si existe una interrupción de más de 20 días entre un contrato y otro, sino que hay que acudir a lo que la jurisprudencia define como unidad esencial del vinculo.

Como ejemplo, la STS de 26 de febrero de 2016 estimó que una interrupción de 69 días no es significativa, y en el marco de contratos fijos discontinuos se ha venido admitiendo interrupciones incluso de 13 meses. Por tanto según estas sentencias la antigüedad del trabajador se toma desde el primer contrato suscrito.

Es muy clarificador el argumento de la STS 8 de noviembre de 2016: “si bien es claro que no necesariamente la unidad del vínculo está ligada la existencia de fraude de ley, pues parece innegable que pudiera apreciarse aquélla en la sucesión de contratos temporales perfectamente ajustados a derecho, no lo es menos cierto que la concurrencia de fraude parece que haya de comportar -razonablemente- que sigamos un criterio más relajado -con mayor amplitud temporal- en la valoración del plazo que deba entenderse «significativo» como rupturista de la unidad contractual, habida cuenta de que la posición contraria facilitaría precisamente el éxito de la conducta defraudadora”.

Por tanto al objeto de realizar el cálculo de la indemnización de despido, no basta con acogerse a la antigüedad consignada en la nómina del trabajador. Habrá que analizar la relación laboral desde la fecha en que el trabajador por primera vez comenzó a prestar servicios para la empresa y comprobar si esa es la antigüedad que debe prevalecer.

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